martes, 31 de julio de 2018

El Escritor, sinopsis

¿Y si nosotros no fuésemos otra cosa que simples personajes de una inmensa novela titulada “El Hombre”? En este tercer episodio de la serie Las aventuras de Azakis y Petri, nuestros dos simpáticos habitantes de Nibiru deberán enfrentarse a una terrible amenaza proveniente del espacio profundo. Esta vez, sin embargo, sus fuerzas y su increíble tecnología podrían no ser suficientes. ¿Y si la ayuda llegase de una fuente totalmente inesperada? Golpes de efecto, revelaciones y relecturas de hechos y episodios históricos mantendrán al lector con el corazón en un puño hasta la última línea de la novela.

El Escritor, en Amazon

Y esta es la última traducción que he hecho: El Escritor. Es el tercer libro de la trilogía Las Aventuras de Azakis y Petri. Traducir un libro de ciencia ficción ha resultado muy gratificante, sobre todo porque Danilo Clementoni escribe de manera fluida y divertida.
Es importante que empecéis a leer desde el primer tomo El Retorno porque de esta manera disfrutaréis con la evolución personal e intelectual de los dos simpáticos alienígenas, Azakis y Petri. 
Sus aventuras no os dejarán indiferentes y querréis saber más a medida que avancéis en la lectura.
Podéis echarle un vistazo en Amazon.

sábado, 21 de julio de 2018

Traducir un libro, séptima y última parte

Ya hemos visto antes la importancia de la relectura para pulir la traducción. A veces se te atraganta una palabra, a veces una expresión, y otras, las menos, un párrafo entero.
Cojo una hoja de papel y escribo el párrafo original, lo miro, lo remiro, busco las palabras aisladas, leo lo que tengo escrito en el ordenador. Vuelvo a mirar la hoja de papel donde he escrito el párrafo y busco el orden gramatical más adecuado al castellano para traducir. Porque no siempre el orden gramatical de las palabras en un idioma tiene porque coincidir con el orden gramatical de la lengua a la que estás traduciendo.
Si esto ocurre con el italiano y el castellano, imaginaos el tremendo esfuerzo con idiomas que no son de la misma familia lingüística.
Espero que esta serie de post os hayan servido para entender un poco mejor el trabajo de los traductores y el esfuerzo que es necesario para llevar a cabo una traducción coherente y de calidad.

Traducir un libro, sexta parte

Ya he acabado de traducir el libro. Ahora tengo que leer la traducción, seguro que tendré que corregir un montón de cosas: se te pasan palabras, te comes expresiones, mezclas el italiano con el castellano, has traducido algo literalmente porque en ese momento no se te ocurría algo mejor, has cambiado letras de sitio, etc.
Para esta fase utilizo el bolígrafo rojo y el bolígrafo azul. Con el bolígrafo rojo tacho palabras que estaban mal escritas y las vuelvo a escribir bien, o rodeo una expresión literal para escribirla de otra forma. Con el bolígrafo azul escribo la expresión correcta.
En la imagen de la izquierda podéis ver como he trazado un cuadrado alrededor de "no había pasado ni un minuto", que es una traducción casi literal de la expresión italiana, y la he cambiado (en azul) por "en menos de un minuto".
En la pantalla tengo el mismo archivo y voy haciendo los cambios oportunos hasta que me siento satisfecha del resultado.
Un poco más abajo tenéis casi la misma página ya corregida. Podría parecer que falta una frase. Evidentemente el libro y la traducción no ocupan el mismo número de páginas, a veces una palabra muy larga en un idioma se traduce con otra más corta, y viceversa. Así que no siempre el número de líneas es igual en uno y otro archivo, ni siquiera tienen porque corresponder los números de página.